Querido Mario

Querido Mario: Ya entiendo lo de tu soledad concurrida; tengo muchos amigos, pero ya nadie se asoma a la ventana de mi corazón… Al menos no aquella para cuya vista, mi alma era un escenario familiar. La colmé de lo que no debía colmarla, y colmada fue igual que alejada y esta lejanía ya no tuvo mengua. Así, decidí que mi destino siempre había de ser la errante y eterna partida, más no aquella, sino la del obstinado y deliberado deambular por las calles, los pueblos y la vida; la vida misma no es más que un peregrinaje.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s